De reclamación a controversia: cuándo una empresa debería activar un proceso de resolución
En resumen: una reclamación —una factura pendiente, una entrega defectuosa, un plazo incumplido— se convierte en controversia cuando la otra parte no responde, rechaza abiertamente la petición, o el desacuerdo persiste tras varios intentos informales. Ese es el momento de activar un proceso de resolución formal y documentado, no antes (para no generar fricción innecesaria […]
