En resumen: el Reglamento europeo de IA (AI Act) clasifica explícitamente como sistema de alto riesgo cualquier IA que «asista a una autoridad judicial en la investigación e interpretación de hechos y del derecho… o se utilice de forma similar en la resolución alternativa de litigios» (Anexo III, punto 8.a). Una plataforma de ODR/MASC con IA asistencial entra directamente en esa categoría. Desde el 2 de agosto de 2026, eso implica obligaciones concretas y exigibles: gestión de riesgos continua, gobernanza de datos, supervisión humana real, documentación técnica, registro en la base de datos europea, y sanciones de hasta 15 millones de euros o el 3% de la facturación global en caso de incumplimiento.
El problema real
Muchas plataformas LegalTech y ODR han crecido asumiendo que la IA aplicada al derecho es, en el mejor de los casos, una zona gris regulatoria. Ya no lo es. El AI Act no deja margen de interpretación para este caso: el propio Anexo III menciona explícitamente la resolución alternativa de litigios como uso de alto riesgo, al mismo nivel que sistemas de contratación laboral, de acceso a prestaciones sociales o de identificación biométrica.
Esto significa que construir una plataforma de resolución de conflictos con IA sin diseñar desde el inicio los controles que exige la normativa no es una cuestión de «cumplirlo más adelante»: es un riesgo legal y reputacional que crece con cada usuario que pasa por la plataforma antes de tener esos controles implementados.
Qué exige el AI Act a una plataforma de ODR/MASC
Desde el 2 de agosto de 2026 son exigibles las obligaciones para sistemas de alto riesgo del Reglamento (UE) 2024/1689. Las principales, aplicadas a una plataforma de resolución de conflictos:
- Gestión de riesgos (art. 9): un proceso continuo y documentado —no una auditoría puntual— para identificar, analizar y mitigar riesgos a lo largo de toda la vida del sistema.
- Gobernanza de datos (art. 10): los datos usados para entrenar, validar y probar el sistema deben ser relevantes, suficientemente representativos, y trazables. Un sesgo en los datos de entrenamiento se traduce en sesgo en las propuestas o análisis que la IA genera para las partes.
- Supervisión humana (art. 14): la automatización total está prohibida. El sistema debe permitir que una persona entienda sus límites, detecte cuándo se está confiando en él en exceso, interprete correctamente sus resultados, y pueda anular o revertir cualquier salida, con acceso a un mecanismo de parada real.
- Obligaciones del proveedor (art. 16): documentación técnica completa, sistema de gestión de calidad, conservación de registros de actividad, marcado CE, declaración de conformidad UE, y registro en la base de datos europea de sistemas de alto riesgo.
- Obligaciones del operador (art. 26): quien despliega el sistema (la propia plataforma, o una empresa que lo integre) debe seguir las instrucciones del proveedor, garantizar supervisión humana competente, validar la calidad de los datos de entrada, conservar registros, y cooperar con las autoridades.
En España, la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA) es la autoridad con potestad sancionadora sobre estas obligaciones, con multas que pueden llegar a los 15 millones de euros o el 3% de la facturación global anual.
Cómo se ve el AI Act en la práctica
Imaginemos una plataforma que usa IA para sugerir a las partes de una negociación cómo estructurar una propuesta de acuerdo. Cumplir el AI Act, en términos concretos, significa:
- Poder explicar, si se pregunta, en qué datos se basó la sugerencia y por qué.
- Que las partes sepan en todo momento que están interactuando con un sistema asistido por IA, no solo con un formulario.
- Que exista un registro de cada sugerencia generada y de si fue aceptada, modificada o descartada por las partes.
- Que una persona pueda revisar, corregir o descartar cualquier sugerencia antes de que se convierta en una comunicación formal a la otra parte.
- Que el sistema haya sido evaluado antes de su lanzamiento (evaluación de conformidad) y esté registrado como corresponde.
Ninguno de estos puntos del AI Act es exclusivamente técnico: son decisiones de diseño de producto que hay que tomar desde el principio, no parches que añadir después de un requerimiento de la autoridad de supervisión.
Qué cambia con la tecnología: cumplir el AI Act
Cumplir el AI Act de forma sólida no es solo una obligación defensiva: una plataforma que puede mostrar de forma clara y documentada cómo funciona su IA, qué datos usa y cómo se supervisa, tiene una ventaja frente a competidores que tratan el cumplimiento como un trámite posterior. Los registros de actividad que exige la ley —qué sugirió la IA, qué decidieron las partes— son además la misma trazabilidad que la Ley 1/2025 exige para acreditar el intento MASC antes de demandar: cumplir un marco normativo ayuda a cumplir el otro.
El papel de DEIUS
DEIUS diseña su plataforma cumpliendo el AI Act desde el inicio, asumiendo su clasificación como sistema de IA de alto riesgo: trazabilidad de cada sugerencia y decisión, transparencia hacia las partes sobre el uso de IA, y supervisión humana real en cada punto donde la IA participa en el proceso. La IA asiste; la decisión es siempre de las partes.
Preguntas frecuentes
¿Cualquier plataforma de resolución de conflictos con IA es de alto riesgo según el AI Act? El Anexo III incluye explícitamente los sistemas que asisten a una autoridad judicial o se usan de forma similar en resolución alternativa de litigios. Si la IA participa en analizar hechos, aplicar normativa o estructurar la negociación, entra en esa categoría.
¿Desde cuándo son exigibles estas obligaciones? Las obligaciones principales para sistemas de alto riesgo bajo el Anexo III son exigibles desde el 2 de agosto de 2026.
¿Qué pasa si una plataforma no cumple? La autoridad de supervisión en España (AESIA) puede imponer sanciones de hasta 15 millones de euros o el 3% de la facturación global anual, además del daño reputacional.
¿La supervisión humana que exige el AI Act es la misma que exige la deontología profesional? Son exigencias complementarias: la deontología profesional obliga a supervisar cualquier asistencia en la prestación de un servicio jurídico; el AI Act añade requisitos específicos de diseño técnico (botón de parada, capacidad de anular resultados, documentación) para que esa supervisión sea efectiva y no solo declarada.
Para seguir
Si tu plataforma o despacho usa IA en procesos de resolución de conflictos y quieres revisar qué controles del AI Act te aplican, puedes solicitar un diagnóstico en deius.io.

Fuentes
- Annex III: High-Risk AI Systems — EU Artificial Intelligence Act
- Article 14 — AI Act Service Desk, Comisión Europea
- AI Act y sistemas de alto riesgo: por qué el 2 de agosto de 2026 sigue en pie — SapientiaDEV
- BOE-A-2026-2205 — Instrucción 2/2026 del CGPJ sobre uso de IA en la actividad jurisdiccional
